Trucos para empaquetar nuestras pertenencias durante una mudanza

Por pepecar.com

Ya abordábamos el tema de la mudanza con detenimiento cuando elaboramos nuestra serie de artículos titulada Organizar una mudanza con cabeza, donde ofrecíamos consejos de gran utilidad. Lo cierto es que todos realizamos, al menos, un traslado a lo largo de nuestra vida. Y, en estos tiempos que corren, en los que las pertenencias y por qué no decirlo, los trastos, nos desbordan, es necesario afrontarla de manera organizada. Por ello, si nos hemos decidido a hacer nosotros mismos la mudanza, es importantísimo saber qué tamaño de furgoneta elegir según el tipo de mudanza. Además, otra de las tareas más arduas es la de empaquetar nuestras pertenencias para que nos quepan de la mejor manera posible.

Hoy, nos gustaría detenernos en un aspecto crucial como es el de embalar nuestras cosas. Existen servicios de mudanza que realizan por nosotros todo el trabajo, pero eso nos saldrá caro. Otra opción es contratar sólo el traslado de los objetos pero empaquetarlos nosotros mismos, lo que también conlleva un coste y la última opción, la más económica, es alquilar una furgoneta y hacerlo todo por nuestra cuenta. Sí, es un palizón, pero como poco pagaremos 15 veces menos si lo hacemos de este modo.

A la hora de empaquetar nuestras cosas no sólo debemos pensar en que estén organizadas para una mayor comodidad y que no reine el caos a la hora de tener que reubicarlo en la nueva vivenda, sino que también hay que poner especial cuidado a la hora de embalar para evitar que los objetos sufran desperfectos durante el transporte. Antes que nada tendremos que ser prácticos y deshacernos de todas aquellas cosas que ya no nos son útiles. Deja atrás el sentimentalismo y desecha todo aquello que, siendo de uso diario o casi diario, no has utilizado en un año. Si llevas tanto tiempo sin necesitarlo, es que ya no te hace falta.

Pero no se trata de tirarlo todo a la basura. Habrá cosas viejas o inservibles que ya no puedan tener otro destino que el vertedero, pero otras muchas cosas seguro que le están haciendo falta a alguien. Busca entre tus amigos o familiares quién puede necesitar tal o cual cosa y regálasela. También puedes poner un anuncio en Internet. En caso de que vayas a tirar muchos trastos, acuerda con tu Ayuntamiento un día de recogida o, si tienes medios, llévalo tú mismo a un punto limpio.

Una vez hecha la selección, necesitaremos hacernos con el material de embalaje: cajas de cartón, papel burbuja y cinta adhesiva. Ahorraréis dinero si en lugar de comprar las cajas para el embalaje las recogéis cerca de algún contenedor de papel o le pedís a algún comerciante del barrio que os guarde unas cuantas. Sobre el papel burbuja, excepto que se trate de algo muy frágil o valioso para nosotros, podéis sustituirlo por papel de periódico. Eso sí, en cuanto a la cinta adhesiva, se te facilitará mucho el trabajo si utilizas un dispensador que te permita colocarla de un sólo movimiento. Ris ras. Listo.

En función del peso y volumen de los objetos, utiliza cajas de mayor o menor tamaño. Lo mejor es colocar los objetos pesados en cajas pequeñas, y los livianos en cajas más grandes. Recuerda que después de embalar esa caja hay que cargarla y si pesa demasiado podrías hacerte daño. Llena las cajas completamente para que su contenido no baile en el interior y puedan producirse roturas y, en el caso de la vajilla u objetos frágiles utiliza algún tipo de material que amortigüe los golpes, sea papel burbuja, de periódico, gomaespuma o incluso los propios cojines que también tenemos que transportar.

No mezcles objetos. Embala juntas las cosas de cada una de las estancias, así evitarás volverte loco a la hora de redistribuirlo en tu nueva casa. Utiliza un par de cajas para guardar aquellos objetos de uso diario o más inmediato. Para saber qué objetos son esos piensa en qué te llevarías para un fin de semana. Ten localizados siempre los objetos más valiosos, como las joyas, guárdalos en un lugar seguro y vigila que no puedan extraviarse.

Unos últimos consejos son que no pegues cinta adhesiva sobre muebles u objetos, pues se pueden estropear, y que no transportes contigo alimentos congelados o comida que pueda derramarse y manchar. Es importante que antes de empaquetar nuestras pertenencias, como son la ropa, cortinas, alfombras, éstas estén limpias antes de guardarlas en las cajas.