Aranjuez, ciudad de reyes que bebe del Tajo y el Jarama

Por pepecar.com

Palacios, casonas, corralas, cúpulas, patios, balconadas, despejadas calles, vastas plazas, cuidado urbanismo, jardines, parques, alamedas, sotos, huertas, canales, caminos y paseos.

Eso es Aranjuez, localidad madrileña declarada Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad que se localiza a unos 50 kilómetros al sur de Madrid capital, una de las visitas más recomendadas para el turista que quiera disfrutar de la belleza monumental y artística así como de la más rica gastronomía en un entorno privilegiado sesgado por los ríos Tajo y Jarama.

Aranjuez fue lugar de reposo real y posee unos preciosos jardines en los que se aclimataron muchos de los productos que vinieron de América y luego se difundieron por todo el mundo. En sus huertas, regadas por el Tajo, crecen esbeltos espárragos y jugosos fresones.

Hasta dicha localidad podremos llegar desde Madrid a bordo de un tren histórico, conocido como Tren de la Fresa, que cuesta unos 26 euros; para quien quiera ahorrarse un dinero y desplazarse libremente por la ciudad, el alquiler de coches en Madrid será una alternativa inteligente.

Una vez en nuestro destino, visitaremos el Palacio Real, cuya construcción fue iniciada Felipe II en 1561 y que cuenta con gran variedad de estilos. Destacan sus majestuosos jardines y su entorno: Casita del Labrador, Jardín de la Isla, Jardín del Príncipe, Jardín de las Estatuas, iglesia de San Antonio y Casas de Oficios y Caballeros.

También recorreremos el Museo de Falúas, casa-museo de marinos levantada en las cercanías del embarcadero del jardín del Príncipe para recordar las actividades realizadas a lo largo del siglo XVIII y como albergue y conservación de las falúas que compusieron la flota del Tajo, y de las embarcaciones regaladas a los reyes.

Otros lugares de interés son la Iglesia de Alpajés, el Convento de San Pascual, el Antiguo Hospital de San Carlos, el Gran Teatro, el Mercado de Abastos de estilo modernista, la Plaza de Toros y el Museo Taurino, las Corralas típicas o los palacios de Medinaceli, Godoy y Silvela.

En Aranjuez el visitante puede disfrutar de la típica gastronomía castellana, por ejemplo, se puede degustar el faisán que habita en sus bosques y que admite variadas preparaciones (como el faisán estofado a la trufa) por lo que se ha convertido en el plato fuerte de todo menú ribereño. Otras recomendaciones son el arroz caldoso con verduras de la Vega, cangrejos de río al vino blanco, caracoles en salsa o carpa escabechada.

Aranjuez es además la ciudad perfecta para ir de tapas, y cuenta con varias rutas, como la de Plaza de Parejas, Plaza de Toros, la Constitución, Plaza de Abastos o Ruta del Príncipe.

Imagen: Arte y Fotografía / Carlos M; Flickr / Mikelo