Besalú medieval y sefardí, la aproximación ideal a la provincia de Gerona

Por pepecar.com

De origen íbero y celta, Besalú, en Gerona, extiende sobre el río Fluviá uno de los mejores trazados medievales de España. Este caserío, declarado Conjunto Histórico-Artístico por su valor arquitectónico, esconde en sus estrechas calles empedradas bellos edificios medievales, entre cuyos muros aún resuena el eco de su historia. Son muchas las fiestas que aquí se celebran recordando ese pasado.

En septiembre, las calles de Besalú vuelven a acoger a trovadores, doncellas, juglares y artesanos en la Feria Medieval. Mientras, en marzo los caballeros medievales dan paso a los sefardíes cuando Besalú se convierte en Ciudad Judía por unos días.

Besalú se localiza a 32 kilómetros de Gerona y a y a 130 de Barcelona, por lo que para llegar hasta la región puede ser interesante optar por el alquiler de coches en Barcelona, pues se presenta como un estupendo lugar que visitar si uno se encuentra pasando unos días de vacaciones en la Ciudad Condal. Fue en esta preciosa villa medieval donde nació uno de los primeros peajes, que pasaba por el puente fortificado del siglo XI, de forma angular para adaptarse a las piedras del río. ¡He aquí el comienzo de los peajes catalanes!

El origen de la ciudad fue el castillo de Besalú, del que ya se tienen datos documentales en el siglo X. Fue construido en lo alto de un cerro y, aunque el trazado actual de la villa no se corresponde con su estado original, el viajero sí podrá apreciar a grandes rasgos sus trazos medievales a través de edificaciones como el puente, los baños judíos, la Iglesia del Monasterio de San Pedro y San Julián, la Casa Cornellá, la Iglesia de San Vicente y la Sala Gótica del Palacio de la Curia Real. Su unidad arquitectónica es lo que convierte a Besalú en uno de los conjuntos medievales más importantes y singulares de Cataluña.

El municipio reúne diversas evidencias de la convivencia entre los cristianos y los judíos asentados en la zona desde principios de la Edad Media. Así, las iglesias de Sant Pere, Sant Vicenç, Santa Maria y Sant Martí coexisten en perfecta armonía con vestigios de la cultura judía, como los miqwé o baños judíos y la tradicional estructura de las calles de la judería.

En las proximidades de Besalú el viajero encontrará lugares sorprendentes, como el Parque Natural Zona Volcánica de la Garrotxa, uno de los espacios naturales protegidos más importantes de la comarca. Llama la atención del viajero un lugar muy peculiar: El Laberinto Mágico de Garrel, una curiosa construcción a manos de un particular en medio del campo en las proximidades de Argelaguer, a unos cinco kilómetros de Besalú, disfrutar de esta atracción es gratis, ideal para ir con niños.

Especial interés reviste también Las Estunes, en Porqueres, a unos 13 kilómetros. Se trata de unas grietas que se formaron en la antigüedad debido a los terremotos y que crean un paisaje rocoso con corredores vinculado a leyendas de hadas Goges o mujeres de agua. Otra interesante excursión es la que tiene como destino Montagut, donde es posible darse un baño en el Llierca bajo su puente o visitar la cova del Bisbe, excavada en un empinado risco.

Además de visitar este precioso pueblo medieval gironés, te recomendamos hacer una escapada a otros pueblos medievales de España como son Frías, Riaza, Mutriku o Pedraza.

Imagen: Flickr / Jordi Armengol; España medieval