Mijas, clásico pueblo andaluz de origen morisco

25 marzo 2011 · ¡Comentar!

Este fin de semana llueve en toda España. ¿En toda…? ¡No! Una región resiste “a la invasión”, a modo de Galia, y es el suroeste de Andalucía. Por eso nuestra propuesta para este fin de semana viaja hasta Málaga, concretamente a Mijas… Luego, si os llueve, le echáis la culpa al hombre del tiempo…

Mijas es ese pueblo de ensueño con el que todo el mundo espera toparse en sus viajes a la aventura. Localizado en la comarca de la Costa del Sol Occidental, la villa se halla a unos 430 metros de altitud sobre el nivel del mar, a 30 kilómetros de Málaga y a tan sólo 8 kilómetros de Fuengirola.

Todo ese entorno, con el mar al fondo, es visible desde el teleférico que surca su cielos, un lugar desde donde comprobar que, efectivamente, la tierra es redonda, pues desde esta altura se puede apreciar la curvatura del horizonte en su encuentro con el mar .

Para llegar hasta Mijas, podemos optar por un servicio de alquiler de coches en Málaga. Pronto nos encontraremos recorriendo sus estrechas callejuelas, que discurren empinadas, entre casitas encaladas, de color blanco, al más puro estilo andaluz. Este municipio cuenta con tres núcleos urbanos: Mijas Pueblo, Las Lagunas y la Cala de Mijas, repartidos todos ellos entre el pico más alto del territorio, de 1.130 metros, y la cota cero del litoral.

Mijas Pueblo es la clásica villa andaluza de origen morisco que atesora monumentos como la Ermita de la Virgen de la Peña, la Iglesia de la Inmaculada Concepción, la Plaza de Toros, Carromato de Max, Casa Museo y Museo de las Torres Vigías.

Hay datos que confirman la pertenencia de Mijas a la Turdetania, mientras que otros vestigios atestiguan la presencia de fenicios y griegos. En la época romana la localidad fue llamada Tamisa, los árabes la denominaron Mixa, y los cristianos derivaron esta nomenclatura a la voz actual de Mijas. Todas estas civilizaciones dejaron de algún modo su huella en la zona, como puede apreciarse en diversos yacimientos arqueológicos, y, además, se enclava en un fantástico paraje natural que, a duras penas, sobrevive al asedio del urbanismo desmedido.

La masa arbórea de la Sierra de Mijas está poblada de pinos, algarrobos, encinas,  acebuches y matorral, y se presenta como un lugar ideal para practicar senderismo. Entre sus ramas viven numerosas aves, presididas por el búho real, que compite en importancia con la cabra montesa. La costa de Mijas posee un fondo marino de gran biodiversidad. En especial el de Calahonda, que fue catalogado como Lugar de Interés Comunitario, una playa que aún conserva tramos vírgenes, aunque en la zona eso ya parezca imposible.

En Mijas disfrutarás de una típica gastronomía andaluza. Los platos locales se hallan dominados por los caldos y las sopas. Es el lugar ideal para hartarse a comer riquísimo salmorejo, así como recetas tradicionales e incluso ancestrales como maimones, cachorreñas y gazpachuelo. Los dulces típicos son los buñuelos y los hornazos, todos ellos de herencia árabe. Si se quiere adquirir algún recuerdo, conviene destacar que la artesanía de Mijas se basa en los artículos de esparto, hilo y mimbre, cerámica, forja tradicional y artística, joyería y repujado en plata.

Imagen: Wikimedia Commons / Olaf Tausch; World66; Malagafotos

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