Consejos para evitar marearse en el coche

Creo que todos, absolutamente todos cuando éramos niños, nos hemos mareado durante un viaje en coche. Lo que se conoce como mareo cinético no es sino un malestar que se produce debido a una descoordinación entre las distintas informaciones que vista, oído y  sistema osteomuscular le dan a nuestro cerebro. Es decir, la aceleración, el movimiento y la posición del cuerpo no se corresponden como debería, por lo que perdemos el equilibrio y la orientación.

Los niños de hasta 12 años son más propensos a marearse en los coches, pues su sistema nervioso aún no está del todo maduro, pero muchas personas no dejan de marearse durante la edad adulta, por lo que es importante que conozcamos algunas pautas para evitar estos desagradables mareos que acaban desembocando en malestar y vómitos.

El primer consejo, y siempre que no se trate de niños, es que la persona propensa al mareo ocupe el asiento delantero, eleve la mirada y la fije en el horizonte, para reducir la sensación de movimiento que recibimos a través de la vista. No es bueno mirar por la ventana a un punto cercano, o fijar nuestra vista en un libro o una pantalla, pues favoreceremos la descoordinación entre nuestros sentidos.

El interior del coche cerrado, el aire enrarecido y el calor favorecen el mareo. Es conveniente mantener el coche fresco, aireado y limpio. También es recomendable que paremos en alguna ocasión para que quien sea propenso al mareo se baje del coche, dé una vuelta y recupere la coordinación y el equilibrio.

Como conductores del vehículo, también tenemos una enorme responsabilidad sobre el mareo de nuestros acompañantes, ya que una conducción brusca favorece esa descoordinación que desencadena el mareo cinético. Es importante, por tanto, que conduzcamos con suavidad, evitando dar frenazos y volantazos, tomar las curvas de forma brusca o que el coche dé tirones.

Finalmente, no le recordemos a la persona constantemente que se puede marear. En el mareo cinético influye mucho la sugestión y si empiezan a pensarlo serán más propensos a terminar mareándose, al anticipar. No preguntemos constantemente cómo se encuentra o si va bien, para evitar que la persona sea víctima de la ansiedad cinetósica anticipatoria.

Vía: Circula Seguro

Imagen: Sueños en la Memoria;