Vida útil de los neumáticos: desgaste y deterioro

27 abril 2010 · 4 comentarios

Uno de los pilares básicos de la seguridad al volante son los neumáticos de nuestro vehículo, muchas veces olvidados o apurados hasta el límite para tratar de sacarles más provecho. Pero lo cierto es que los neumáticos son el punto de apoyo del coche con la calzada, y de ellos va a depender una conducción segura en muchos aspectos. Por eso hoy queremos profundizar en este tema y dar una serie de recomendaciones básicas para el mantenimiento de nuestros neumáticos.

Un neumático se deteriora básicamente por dos razones: el número de kilómetros que hemos realizado con ellos, que es lo que va generando un desgaste por rodaje y reduciendo la profundidad de los surcos, o el tiempo que ha transcurrido desde que los pusimos nuevos, ya que los factores ambientales los suelen degradar fácilmente.

El límite legal de la profundidad del dibujo de los neumáticos es de 1,6 milímetros. Sin embargo, tenemos que distinguir entre conducción sobre suelo seco o sobre lluvia e incluso nieve. Con la calzada mojada, la profundidad mínima permitida puede no ser del todo segura. Recordemos que el surco permite que el neumático expulse el agua, de modo que cuanto menos profundo sea, menos cumplirá esa función. La intensidad del chaparrón también tendrá mucho que ver, por lo que mejor que nos sobre dibujo. Lo mismo cabe decir a la hora de circular con nieve, pues cuanto más profundo sea el surco, mayor agarre tendremos. Los fabricantes recomiendan que la profundidad de los surcos no sea inferior a 4 milímetros en caso de circular con nieve.

El segundo factor que influye en el estado de nuestros neumáticos es el tiempo. Los neumáticos envejecen rápidamente, y puede que aún a pesar de que casi no se le haya dado uso al coche, y de que la profundidad de los surcos sea óptima, el caucho que los conforma presente un deterioro importante, muchas veces visible en forma de grietas. La vida estimada de un neumático suele ser cinco años, siempre y cuando se haya conservado bien, y no haya estado expuesto a temperaturas extremas, a humedad excesiva o a la acción directa del sol. Los frenazos bruscos, los derrapes, una inapropiada presión de inflado o el estado de la vía por la que solamos circular, son factores circunstanciales que influyen también en la vida de los neumáticos. El riesgo de circular con neumáticos envejecidos, es que el frenado es peor y que aumentan considerablemente las posibilidades de que nos reviente una rueda.

Si por ejemplo te ves en la necesidad de cambiar los neumáticos, pero no puedes permitirte sustituir los cuatro de golpe, coloca las dos ruedas de atrás en la parte delantera del coche (ya que normalmente suelen desgastarse mucho menos) y los nuevos neumáticos ponlos detrás. Además, debes saber que cuanto mayor sea la dureza de unos neumáticos, más tiempo durarán.

Vía: Circula Seguro

Imagen: Picassa

4 Comentarios

  • Aún no nos explicamos como la parte más esencial de un vehículo no presenta en ocasiones el estado ideal.

    Buen artículo.

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  • Pepe dice:

    Totalmente de acuerdo, compañeros. Es parte esencial de la seguridad y no hay nada más importante que una conducción segura.

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  • chris dice:

    hay un error en la nota – neumaticos menos envejecidos siempre adelante, donde esta la direccion.
    en caso de rotura se corre menos riesgo pudiendo sostener la direccion.

    saludos

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  • Pepe dice:

    Hola Chris. Aunque lo verdaderamente recomendable es sustituir los cuatro neumáticos a un tiempo, en caso de hacerlo de dos en dos la recomendación es que los nuevos se coloquen en la parte trasera y los que teníamos atrás los reutilicemos para la parte delantera, ya que, independientemente de que se trate de un coche con tracción delantera o trasera, montar los nuevos en el eje trasero nos dará mayor seguridad en caso de imprevisto como una frenada de emergencia, curvas, derrapes, esquivar obstáculos… algo que si además se produce con suelo mojado o sucio podría favorecer que perdiéramos el control del vehículo, y con unos neumáticos nuevos será más fácil controlarlo. Como la mayoría de los vehículos tienen tracción delantera, los neumáticos de delante se deterioran mucho antes, por lo que deben ser estos los que descartemos a la hora de hacer un cambio de neumáticos por pares. Por lo tanto, lo mejor es desechar los neumáticos que llevábamos delante, mover los traseros a la parte delantera, y los nuevos colocarlo detrás, ya que de este modo el comportamiento de nuestro coche no variará mucho de aquel al que estábamos acostumbrados, mantendrá la misma adherencia y el agarre trasero mejorará.

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